Javier Gómez Graterol: Tu Padre ve en lo secreto
Durante esta Semana Santa, en mi consultorio virtual, y algunas personas de la parroquia, se me han acercado a preguntar, con legítima preocupación, sobre todas las cuestiones que atañen a la obligatoriedad de asistir a las actividades de Semana Santa, y al hecho de que tienen o han tenido algún inconveniente para estar activa y comprometidamente en todo lo que este lapso de gran importancia para la fe implica respecto a vivir con autenticidad la fe que profesamos. Muchos se sienten afligidos porque no han podido cumplir del todo lo que la Iglesia prescribe a pesar de haber querido, de corazón, hacerlo. Otros están aún más mortificados porque se comprometieron a algo, en especial en su parroquia y no pudieron honrar luego su palabra. Lo primero que hay que mencionarles es que 1 Juan 3,20 afirma: “pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y Él sabe todas las cosas”. Dios sabe mejor que nosotros qué hay en nuestros corazone...