Javier Gómez Graterol: O el cristiano es radical, o le obligarán a serlo
El triunfo en primera vuelta de Javier Milei, en Argentina; la creciente popularidad de Nayib Bukele; el apoyo masivo a las políticas de Georgia Meloni en pro de la familia; el hecho de que Trump siga dando de qué hablar; los supuestos reacomodos de Disney despidiendo a sus promotores de la diversidad, y el retroceso de algunas empresas multimillonarias en su apoyo a estas políticas contra natura, como la cervecera Bud Light, la cadena Target, etc.; que la izquierda esté recibiendo sacudidas, muchas veces inesperadas, significa que el gusto por lo radical en contra del comunismo está escalando, que la llamada mayoría silente está haciéndose sentir, ya no tan silente, y está comprendiendo, quizá tardíamente, que debe seguir haciéndolo. Esta escalada radical, que se mantiene en un juego de pulso y medición de fuerzas, me hace reflexionar sobre esto: Si no hay cristianos que se dediquen a seguir a Jesús de forma radical ( que no es lo mismo que faná...