Javier Gómez Graterol, Sobre la tentación, parte 5
Hoy, en esta entrega, hablaré sobre la “gracia” de Dios como elemento esencial para vencer la tentación y/o el vicio, así sea el más arraigado. Según la Iglesia Católica, la gracia es un don gratuito de Dios por el cual Él nos hace partícipes de su vida divina y nos capacita para obrar por su amor. Es la fuerza amorosa de Dios actuando en nosotros, transformándonos y capacitándonos para vivir una vida de fe, esperanza y caridad, en comunión con Él. Es el motor de nuestra santificación y el motor de nuestra vida cristiana. Sin la gracia, somos incapaces de alcanzar la plenitud a la que Dios nos llama. Según San León Magno: "La gracia inefable de Cristo nos ha dado bienes mejores que los que nos quitó la envidia del demonio" ( Sermones, 73,4: PL 54, 396 ). 1 Corintios 10,13 : "No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no les dejará ser tentados más de lo que puedan resistir, sino que dará también junta...