Javier Gómez Graterol: El hombre: animal imitador
A pesar de lo que dicen muchos libros de psicología, encuentro a veces más sentido de las conductas que muchas veces veo a mi alrededor en libros clásicos como “El mono desnudo” de Desmond Morris ( y sus demás obras ), y “El mono vestido” de Enrique Nácher, ambos estudian la conducta humana a través de ver al hombre como un animal más, un mono “desnudo” o “vestido”, y le aplican criterios de zoología. Los mamíferos somos por naturaleza animales imitadores, de hecho, se ha descubierto recientemente que tenemos células en nuestro cerebro que son imitadoras por excelencia: ayudan a que el cerebro se “programe” a través de ver la conducta emitida por los demás. Lo mismo ha pasado con experimentos aplicados a ciertos monos, y con vídeos de reproducción que se pusieron a pandas en cautiverio para que aprendiesen a reproducirse, algo así como “porno para pandas”. Todo esto lo menciono porque, caminando por la calle y viendo algunas escenas, me provoca acercarme a sus protagonistas ...