Javier Gómez Graterol: ¿Y cómo me acerco a la Biblia?
Me han preguntado recientemente cómo leer la Biblia, ya que, tener una, sin saber cómo leerla es como tener una farmacia sin el farmaceuta: comenzar a beber frascos sin saber, o por azar nos haría mal en vez de bien. Voy a dar las indicaciones más básicas. Lo primero que suelo recomendar, para iniciarse en la lectura de la Biblia, es adquirir, o una Edición Biblia Latinoamérica, de la Editorial San Pablo/Paulinas y Verbo Divino, o una Biblia de Nuestro Pueblo de Luis Alonso Schökel, de los Misioneros Claretianos, ¿por qué? Ambas son ediciones con traducción con un lenguaje sencillo, notas explicativas, muy orientadoras, que facilitan mucho la comprensión de lo que quiso decir el autor y cómo se adapta a nuestros tiempos. Pondré un ejemplo: No es lo mismo leer “como los torrentes del Néguev”, una imagen que un lugareño, en el tiempo en el que se escribió el texto, podría comprender con solo cerrar sus ojos, e imaginar cómo son tales torrentes...