Javier Gómez Graterol: Dios va más allá de nosotros
Muchos estudios, seriamente documentados, lo dicen: tenemos muchos sesgos cognitivos, y/o prejuicios que nos hacen ver la realidad de forma diferente. Está demostrado, por ejemplo, que la gente tiende pensar que las personas atractivas no tienen problemas o que estos son menores a los menos agraciados. Ya desde larga data se sabe que a los criminales atractivos le suelen dar sentencias más leves, y pasa lo contrario con los feos. Hay otro estudio que dice que, a dos grupos se les hizo hacer una evaluación de un sujeto x , y se hizo de la siguiente manera, se describió en al primer grupo diciendo: es un sujeto inteligente, decidido, egoísta, reservado, y al otro, simplemente se le cambió el orden de los adjetivos: es egoísta, reservado, inteligente, decidido. Se obtuvo que el grupo donde el adjetivo negativo precedió a los otros, obtuvo puntuaciones más bajas. A las personas más altas se les obedece más en puestos de mando....