Javier Gómez Graterol: Y el elefante sigue ahí...
En la mayoría de los hogares existe siempre un elefante ( problema personal ) que un día llegó, invadió el hogar y se quedó ahí, en medio de la casa. Al principio, la mayoría de los miembros hizo tímidos intentos por sacarlo: le ofrecieron maní para que se fuera, pero el elefante hizo nada para moverse. Intentaron resolverlo a palos, pero el elefante, de piel gruesa, era casi inmune a las palizas y se quedó. Intentaron empujarlo, pero cada miembro de la familia empujó en una dirección diferente y no lograron sacarlo. Así que, esa primera semana, en la que todos estaban perturbados por la presencia del elefante en el hogar, uno de los miembros notó que el elefante siempre se acostaba de la misma manera y dejaba un espacio entre él y la pared en el que este miembro podía pasar. Así que empezó a pasar por ahí, y dejó de preocuparse por el elefante. Los demás miembros vieron la conducta del otro, y empezaron a hacer lo mismo. De pronto la familia se dio cuenta de que podían “func...