Javier Gómez Graterol: El racismo no se resuelve cambiando de mano el garrote
El vídeo que circula por las redes de la “pelea racista” entre dos damas que van en un autobús está adquiriendo diferentes tintes, entre ellos, el más peligroso de todos: el político, puesto que es este el que últimamente ha venido atizando y agudizando el problema de fondo al ideologizar el conflicto. Como ya lo he mencionado en artículos anteriores, el problema del racismo no se resuelve atacando las manifestaciones visibles del mismo, o sus consecuencias. Darme cuenta de los defectos del otro no me da ninguna superioridad moral sobre él. Pretender que haya leyes para coaccionar a quienes tengan manifestaciones que puedan ser consideradas como racismo lo que hace es cambiar de mano el garrote y generar una serie de problemas legales, respecto al abuso de la ley, de parte de quienes la emplearán o pedirán que se cumpla. Los países más corruptos son precisamente los que tienen más leyes, eso siempre ha sido un paradójico hecho universal. El problema del racismo se soluciona...