Javier Gómez Graterol: ¿Seguirán las iglesias cerradas?
Dice un viejo dicho: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Muchos cristianos se encuentran compungidos por el hecho de no poder acceder a sus templos debido a la pandemia. Manifiestan su respetabilísima necesidad de ir a la “casa de Dios” y recibir la comunión. Al respecto diré: - Cuando se lee el Antiguo Testamento, se consigue la historia de un pueblo que tuvo al templo de Israel, construido por el rey Salomón, el cual lo erigió con el máximo de los esplendores que su época le pudo dar. Ese pueblo se alejó de Dios, y Él les envió profetas que les anunciaron que la desgracia sobrevendría sobre ellos a consecuencia del mal uso de su libertad. - El pueblo de Israel quiso seguir tras otros dioses y terminó debilitándose tanto como nación, que Isaías, el profeta, cuando empezaron a recibir ataques de otras naciones, les transmitió el cansancio de Dios con durísimas expresiones, entre ellas “¿Dónde quieren que les pegue ahora, ya que siguen rebeldes? ( I s 1,5 a ...