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Javier Gómez Graterol: La Iglesia y su influencia en la Amazonía

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  Se acerca el Sínodo de la Amazonía, la sensación que se tiene es que es un hecho poco “interesante” desde el punto de vista noticioso. De hecho, fuera del ambiente religioso hay muy pocas personas que sepan del evento, ni de su trascendencia. Cuando se afirma que "Por su propia dinámica interna la Iglesia siempre está un paso detrás de los cambios del mundo" ( Luis Gonzáles Carvajal. Ideas y creencias del hombre actual ), no se lo hace de forma negativa, sino porque la Iglesia siempre ha de detenerse a analizar la realidad y dar una respuesta, algo que a muchos cortoplacistas no suele gustar. Pero una vez que da el paso, es indetenible. La Iglesia, con este Sínodo, ha de poner en práctica su capacidad de cambiar la realidad. El simple hecho de que lo anuncie ya ha puesto a más de uno nervioso: la realidad amazónica es compleja. No es, como muchos pretenden simplificar: un simple patio de recursos, ya repartido en parcelas, que hay que poner a producir. La preocupació...

Javier Gómez Graterol: El escándalo antes del Sínodo

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  Empieza el Sínodo de la Familia, precedido por las declaraciones de monseñor Krysztof Charamasa: "Quiero que la Iglesia y mi comunidad sepan quién soy: un sacerdote homosexual, feliz y orgulloso de su propia identidad". Esa frase tiene varias cuestiones analizables: 1 . Un amigo filósofo nos hizo este razonamiento, hace más de diez años: “no hay policía corrupto”, todos dijimos en aquel entonces “¡¿qué?! ¿Estás loco?”. Y él nos dijo: “No hay policía corrupto, hay corruptos que se meten a policías: Si el policía es policía, no es corrupto”. Algo similar puede aplicarse en este caso. Si un médico se dedica a matar pacientes, a pesar de tener el título, no está “siendo” médico. 2 . Desde la fe, Jesús nos dice: “El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga” ( Mt 16,25 ). Más drástico: “Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al Reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno” (Mc 9,47, ...