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Javier Gómez Graterol: El subestimado poder de la bendición

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  Suelo saludar en persona, o cerrar mis correspondencias con un “Dios te ( le, les ) bendiga, una amiga me dijo una vez: “Saludos y gracias por las bendiciones ( que muchos las reciben como parte del saludo, pero a otros les caen como pequeñas gotas de agua en el desierto para dar un pequeño aliento; le confieso, yo estoy en el segundo grupo )”. Enseguida pensé: muchas veces subestimamos la bendición. Los medios de comunicación nos acostumbran a maldecir con una facilidad impresionante. Luego de haber leído libros sobre demonología y exorcismo eliminé la palabra maldición y trato en lo posible de bendecir aunque a muchos les suene como muletilla o formalidad. Bendecir es: decir buenas palabras, hablar bien de alguien, exaltarlo, alabarlo; agradecer un bien recibido, manifestar la propia gratitud y reconocimiento por personas, cosas o acontecimientos. Cristianamente: augurar cosas buenas y favorables, saludar, invocar el favor del hombre, y particularmente el de Dios. Más impo...

Javier Gómez Graterol: ¿Qué sucede si maldices?

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  Escuché a una madre de clase baja decirle a su hijita y a su hijito, en medio de la pelea infantil que tenían armada, a la niña “ No le haga caso ¿no ve que usted también es dañina? ”, y luego al niño “h. de p., maldito de m...”. Me horrorizó escuchar eso: por un lado, porque me habló de la clase de valores y principios que hacen que la gente de bajos recursos se quede estancada en la pobreza (baja autoestima), y por el otro por la ligereza con la cual utilizó la palabra “maldito” para dirigirse a su hijo. Como alguien a quien le ha interesado siempre el tema del ocultismo y la demonología, me dio cierto escalofrío. La lectura de tales temas me llevaron a tener un gran respeto a dos palabras: “maldecir” y “bendecir” en cualquiera de sus conjugaciones. Los medios de comunicación, sobre todo las novelas con las que suelen atiborrar a la audiencia, y muchos programas infantiles, en especial si son caricaturas japonesas, están llenos de constantes “maldiciones” pronunciadas con ...