Javier Gómez Graterol: Jugando a ser Dios...
Imaginemos esta historia un momento: una mujer sale embarazada, viviendo en un mísero pueblo colonizado por otra nación más poderosa. Este pueblo está sumido en una especie de cuadro de indiferencia colectiva, puesto que ha llegado a considerarse “maldito” y digno de “maldición”. Posteriormente, y para poner aún peor el cuadro, el gobierno decreta una matanza colectiva, porque los pobres y oprimidos están creciendo mucho y eso significa una carga para su gobierno y el peligro inminente de un estallido social. El gobernante da órdenes claras: Hay que matar a los no deseados apenas al nacer. Sin embargo, por circunstancias divinas, el hijo de esta mujer que opta por la vida sobrevive, y no solo eso: la mano prodigiosa de Dios se manifiesta para con él y él logra, a pesar de haber nacido en la miseria de un pueblo pobre y oprimido, liberar a su pueblo y hacerlo mejor. El nombre de este hombre: Moisés. Imaginemos una segunda situación similar: Una quinceañera que nace en un pue...