Javier Gómez Graterol: Mentes reducidas
El comunismo siempre ha enarbolado la frase “la religión es el opio del pueblo”, pero en la práctica esta doctrina siempre resulta creando más fanáticos que la más tenebrosa de las sectas. Como buena secta, el comunismo se cree también dueño de la verdad que revela. El ejemplo más reciente lo tenemos la película Emilia Pérez, una película de mexicanos sin mexicanos ( ! ), sin México siquiera ( ! ), la cual, a pesar de estar siendo duramente criticada, y literalmente insultar a su público, ha venido obteniendo premios, entre ellos los Globo, y 13 nominaciones al Óscar, ( imagino que por cumplir los recientes criterios woke para recibir tan autodesprestigiado premio ). La película vende la trama de un narcotraficante, malo por ser hombre que se feminiza a sí mismo ( un trans siempre será hombre ) y por supuestamente hacerse mujer, se hace buena, y cuasi santa. ¡Sí!, un auténtico sinsentido, propio de una mente estrecha y por ta...