Javier Gómez Graterol: Escucharnos...
Recuerdo que, hace ya décadas, cuando estaba en la primaria, nos tocó hacer en varios grados exposiciones, estudios, y todo lo que se le ocurriese a la maestra de turno, sobre las “normas del buen oyente y del buen hablante”. Se podría decir que “nos las metieron hasta en la sopa”. Con ello se buscaba que fuésemos personas que al menos tuviésemos las nociones más básicas para una comunicación efectiva. En la actualidad no sé si esto se sigue viendo en la formación de primaria, me da la impresión de que no, en especial por las parejas que me ha tocado atender, que, cuando uno los escucha, percibe que se están ahogando en un vaso de agua, como solían decir las abuelas, simplemente por no escucharse. Recuerdo que, cuando estaba hablando por videollamadas con una pareja veinteañera, empezaron a hablar los dos al mismo tiempo. Les interrumpí, diciéndoles “señores, por favor, normas del buen oyente y del buen hablante”, ambos se quedaron callados, pero con car...