Javier Gómez Graterol: Acumulando para después
Dos frases han cambiado mi vida desde que las escuché: De William Shakespeare, aquella que dice “tener algo para recordarte significa admitir que puedo llegar a olvidarte” y la otra, de una amiga y profesora, Normedys Lara, quien suele decir “si no te hace falta en un año, no lo hará en dos”. En mis años universitarios, cuando había poder adquisitivo en Venezuela para “lujos”, como cereales de Kellogs en casa, algunas de esas cajas solían venir con juguetitos. Nosotros solíamos sacarlos y, sin siquiera quitarles el envoltorio, los poníamos en un frasco de vidrio, el cual acumuló más de quince, y nadie le prestaba atención. En una jornada de “botar lo viejo” familiar, le dijimos a uno de los empleados del edificio donde trabajábamos si quería llevarse cosas de las que íbamos a salir, él fue y empezó a ver qué le estábamos dando y, cuando vio los juguetitos, nos miró con expresión de auténtica perplejidad, y como para asegurarse, nos preguntó...