Javier Gómez, Graterol: El ahora y el deseo de controlar
Comencé el 2024 , como lo he venido promoviendo desde hace varios años: haciéndome la señal de la cruz, apenas escuché el cambio de año, y las campanadas, entregando con ello este nuevo ciclo que comienza a Dios. En esta primera semana, falleció un familiar que, de estar y haber llevado una vida relativamente saludable, pasó en tiempo relativamente breve a convalecer, y luego dar el paso al otro mundo. Añadido a este viaje ida por vuelta al funeral, me pasaron cosas que me hacen ver que en muchas cosas no tengo, y desearía, tener el control. Quizá todo esto que me acontece es el hecho de que Dios se ha tomado muy en serio mi propuesta de abandonar este nuevo lapso en Él, y me está enviando todas estas sacudidas para darme a entender que debo internalizar más mi intención de ponerme en sus manos. Muchas veces hacemos promesas, decimos que queremos cumplirlas, pero de fondo no tenemos la real intención. A todos nos pasa... es como ese viejo chiste de...