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Javier Gómez Graterol: ¿Procede mal la Iglesia por permitir que no haya misas presenciales?

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     Con la segunda oleada de cuarentena, y la segunda suspensión de la misa presencial en algunos sitios, llegan comentarios y quejas, algunas más ácidas que otras, sobre el hecho de que la Iglesia procede mal al suspender las misas presenciales, siendo que se permiten otras actividades que aglomeran personas y esta, que es tan esencial, vemos a la Iglesia simplemente “plegarse” al mandato de otras autoridades, y no ejercer su autoridad ni su derecho a la libertad de culto. Al respecto voy a dar lo que aclaro, es “mi” respuesta, a esto:     1 . En el Antiguo Testamento, los Macabeos, cuando vieron que sus compatriotas estaban siendo masacrados los días “sábado”, y que una de las masacres más multitudinarias sucedió sin que ellos lanzasen siquiera una piedra, sin defenderse, porque era día de precepto. De entre ellos Matatías el Macabeo ( adjetivo que quiere decir, duro como el martillo ) entendió que era más importante la vida de los suyos que guardar esta ley,...

Javier Gómez Graterol: Dios en lo escondido...

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     En estos tiempos de pandemia, se ha comentado que esta “nueva normalidad” podría ser negativa para la Iglesia, la cual sufre ahora el cierre de sus templos, porque tal alejamiento podría hacer que la gente se acostumbre a estar en sus casas y aleje más de Dios, o que, dado que muchos sacerdotes han recurrido a hacer transmisiones de vídeo, y la gente ya no se confiesa, esto podría traer adormecimiento de conciencia y que los feligreses opten ahora por ver, desde la comodidad de su hogar, la misa y prefirieran no moverse a su lugar de práctica de la fe.    Lo cierto es que, si bien no puedo dar una estadística, he vivido la experiencia, tanto en mi “consultorio virtual” como en el contacto diario con algunas personas, de que la fe sigue estando presente, y que esa afirmación bíblica: “Él existía antes que todos, y todo tiene en Él su consistencia” ( Col 1,17 ), es viva y verdadera.    A diario hay gente que me pregunta cómo hacer porque desea recon...

Javier Gómez Graterol: ¿Te preocupa no haber podido confesarte?

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     Ha llegado tantas veces a mi “consultorio virtual” el planteamiento, en diferentes palabras tal vez, pero esencialmente el mismo: “Estoy en pecado y quiero confesarme ¿qué puedo hacer?”. Así que por ello me he animado a hacer esta guía para este tiempo de pandemia.    El Papa Francisco dijo: "Es muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesarte, habla con Dios, que es tu Padre, y dile la verdad: 'Señor, he hecho esto, esto, esto... Perdóname', y pídele perdón con todo mi corazón, con el Acto de Dolor, y prométele: 'Me confesaré más tarde, pero perdóname ahora'. Y de inmediato, volverás a la gracia de Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano. Piensa en ello: ¡es la hora! Y este es el momento adecuado, el momento oportuno. Un acto de dolor bien hecho, y así nuestra alma se volverá blanca como la nieve". Ya eso es el 90 % de la explicación.    ¿Cómo hacer el Acto de Dolor? ...

Javier Gómez Graterol: ¿Seguirán las iglesias cerradas?

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     Dice un viejo dicho: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Muchos cristianos se encuentran compungidos por el hecho de no poder acceder a sus templos debido a la pandemia. Manifiestan su respetabilísima necesidad de ir a la “casa de Dios” y recibir la comunión. Al respecto diré: - Cuando se lee el Antiguo Testamento, se consigue la historia de un pueblo que tuvo al templo de Israel, construido por el rey Salomón, el cual lo erigió con el máximo de los esplendores que su época le pudo dar. Ese pueblo se alejó de Dios, y Él les envió profetas que les anunciaron que la desgracia sobrevendría sobre ellos a consecuencia del mal uso de su libertad. - El pueblo de Israel quiso seguir tras otros dioses y terminó debilitándose tanto como nación, que Isaías, el profeta, cuando empezaron a recibir ataques de otras naciones, les transmitió el cansancio de Dios con durísimas expresiones, entre ellas “¿Dónde quieren que les pegue ahora, ya que siguen rebeldes? ( I s 1,5 a ...

Javier Gómez Graterol: Cultivando la paciencia

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     Comentaba uno de mis hermanos de comunidad que ahora mira diferente el beneficio de “casa por cárcel”, viendo que estar todo el tiempo encerrado en un mismo sitio, por muy cómodo que sea, es nada agradable. Esta situación hace que haya personas que nos pidan ayudas espirituales para poder mantener la paciencia.    Lo primero que hay que mencionar, es que sentir que la perdemos y que desfallecen nuestras fuerzas, entre el hastío y la preocupación por la escasez de recursos, es una reacción natural y humana. No debemos sentir vergüenza por sentir que flaqueamos. El mismo Job, en la Biblia llegó a preguntarse, ante la durísima prueba del asedio directo del maligno: ¿Tendré aún fuerzas para esperar, y qué futuro puedo esperar aún? ¿Acaso resistiré como la roca? ¿Es mi carne de bronce? ( Job 6,11-12 ).    ¿Qué podemos hacer entonces? ¿Cuál es la “fórmula” para seguir resistiendo y con ello superar la prueba? Pablo de Tarso da la siguiente recomendació...

Javier Gómez Graterol: Pandemia y mentiras...

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     La pandemia ha dejado ver lo más oscuro de las administraciones gubernamentales actuales, y ha dejado al descubierto muchas mentiras colectivas: - Izquierda y derecha han cometido errores en sus administraciones que han afectado a todo el mundo, en especial a los más pobres y, al mismo tiempo ponen a prueba la capacidad de respuesta de cada una de sus instituciones. - La izquierda, como es su naturaleza, responde con encubrimiento en todo: origen del contagio; cifras de muertos; procedimientos para atender la emergencia, y censuras de todo tipo. La derecha aprende a la fuerza que la corrupción de sus estructuras, en especial las de salud, es un asunto serio que no puede dejar de lado, igual que el hecho de que debe elegir mejor cuáles son, de ahora en adelante sus “socios comerciales”. - Circulan datos escalofriantes de parte y parte: se sabe, por ejemplo, que las cifras aportadas por las funerarias y crematorios chinos no corresponden, por mucho, a las ínfimas cifra...