Javier Gómez Graterol: No es solo la extorsión
En mi artículo pasado expliqué cómo intentaron, burdamente, gracias a Dios, extorsionarme, empleando la frase “me hizo bajar la guardia”, porque admitámoslo, es cierto que al mejor cazador se le va la liebre. Con ello quiero expresar que antes de aceptar cualquier solicitud en redes soy desconfiado porque: 1 . Muchas solicitudes son de mineros de datos: solicitan amistad, mediante perfiles falsos, generalmente con fotos robadas de otros perfiles, paisajes, frases religiosas (para parecer inofensivos) y buscan crearse redes para lucir auténticos y así Facebook, principalmente, les sugiera como amigo en común a las personas. Dado que hay aún una alarmante cantidad de personas que no saben que la lista de contactos puede hacerse privada, esto les facilita aún más la tarea. Algunos usan esos datos para promover cosas disfrazadas de fe, mediante “cursos gratuitos” u otras artimañas, y en el fondo desvían de la fe verdadera. 2...