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Javier Gómez Graterol: La desconcertante seducción del comunismo

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  Venezuela fue advertida de lo que vendría si el chavecismo llegaba al poder, y aún así, hubo gente incrédula que respondió: “No vale, Venezuela no es Cuba”, y cuando empezaron a darse los “síntomas” de que la cosa iba a tomar el mismo camino, esa misma gente siguió en negación, eso no iba a pasar en Venezuela, y lo que se estaba dando no es comunismo, es otra cosa. Ahora vemos en Colombia, en México, y en Bolivia a ruidosos jóvenes defensores de Gustavo Petro, Andrés Manuel López Obrador y Evo Morales, con argumentos muy similares a los que se oían en Veenzuela, y la misma afirmación: Ni Colombia, ni México, ni Bolivia son Venezuela. La pelea se está dando ruda en Nicaragua contra los atropellos de Ortega. En Chile, Argentina y Brasil hay todavía convulsiones del paso de los comunistas por el poder y todavía hay quienes siguen amando a Bachelet, a Correa, a Da Silva, a Rouseff y a los Kirchner. ¿Venezuela, Cuba, Nicaragua, y las demás naciones comunistas o que han vivido...

Javier Gómez Graterol: El negocio

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  Tal y como lo dice su título, “negocio” implica dinero, no importa este sea turbio. Bien dicen muchos que, si el diablo se aparece entre nosotros, no lo hará con los característicos rasgos que el imaginario le ha puesto, como lo son los cuernos, la piel roja el tridente y la cola de león, absolutamente no, vendrá y se paseará entre nosotros como alguien muy atractivo, simpático y carismático, y repentinamente sabrá cómo exaltar la vanidad de cada uno. El “negocio” al que me refiero, es a la serie brasileña que ahora se exhibe por la cadena HBO , donde prácticamente se le hace una apología a la prostitución, y se le muestra en las vivencias de unas bellas mujeres que hacen de todo para “mercadearse mejor” y mantener un negocio lucrativo y de ganancias. Recordé luego que la lista de clasificados ofreciendo sexo es cada vez más larga, que los volantes que amanecen regados en la Monseñor* son bastante coloridos y caros. Hay ofertas para todos los gustos, el “negocio” es florecien...