Javier Gómez Graterol: El fútbol como religión
Las declaraciones de Blatter acerca del escándalo de la FIFA tienen paralelismos con mucho que decir sobre el cómo el mundo trata a los suyos, una gran ironía. Dice Blatter: “nosotros o yo no podemos vigilar a cada uno todo el tiempo. Si la gente quiere hacer algo malo también intentarán esconderlo”, también dice: “le corresponde (la responsabilidad de) la reputación y el bienestar y de encontrar maneras de arreglar las cosas” y que hará lo posible para que el fútbol no se vea afectado como el deporte más popular del mundo. Cuando se puso de moda sacar los trapos sucios de la Iglesia, tanto Benedicto como Francisco dieron la cara al mundo, pidieron perdón, dijeron que no había sido la mayoría ( porque de hecho no llega ni al 4 % el número de implicados por pederastia, en décadas ), e hicieron y hacen lo posible por reestructurar todo de manera que nada tan sucio como eso vuelva a pasar. ¿Paralelismos?: Corrupción y escándalo; deseo de ocultarlos por quienes lo hicieron, y de...