Javier Gómez Graterol: El dinero no resucita
El cine norteamericano demostró que, a lo único que el dinero resucita es a los personajes que dan taquilla, en especial los espantos. Si una saga de miedo se hace popular, no hay elemento religioso que logre matarlo, solo lo mata el hartazgo de un público que nunca sabe lo que quiere hasta que lo ve y luego se aburre, o una mala decisión de una compañía que decide usar algo popular para adaptarlo a una ideología de turno (como la de género) y crear un intragable guion que mata la saga. Casos como la muñeca Anabel y Terminator , por mencionar algunos, aunque hay cientos, lo prueban. El caso más reciente, la última entrega de los Ángeles de Charlie, a la que nada se le salva. Para el resto de los mortales, es decir nosotros, ser avaros, aparte de ser esclavizante, no nos sirve ni nos ayuda. El dinero, que es para muchos una religión, con más fe en el valor de un papel que en cualquier otro poder ultraterreno, es incapaz de resucitar a alguien. ...