Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como morir

Javier Gómez Graterol: Miedo a la muerte

Imagen
     La muerte no es el final de la vida: Para la Iglesia es la puerta a la eternidad. Los que viven una vida de fe en Cristo recibirán la vida eterna en el Cielo. El miedo a la muerte se debe combatir con la fe en Dios y en y en la resurrección de Cristo, quien resucitó y venció a la muerte.    Para nosotros los cristianos la muerte no es el final de la historia: es parte de un proceso de crecimiento y transformación. Creemos que el Dios de la vida triunfará finalmente sobre la muerte, y que nuestra vida, incluso después de ella, pertenece a Dios, quien, según cuánto hayamos amado y servido nos dará el paso a una vida eterna en Cristo o el infierno. El Catecismo de la Iglesia lo sintetiza en la frase de san Juan de la Cruz: “al atardecer de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor”.    A través de la Eucaristía y los sacramentos, la Iglesia es una comunidad de esperanza y de apoyo en el momento de la muerte: Los cristianos rezan por los muertos, y ...

Javier Gómez Graterol: De cara a la muerte

Imagen
     Durante los últimos meses me ha tocado, como parte de mi ejercicio ministerial, el presidir exequias, las cuales me parecen muy importantes porque ayudan a los familiares de la persona fallecida a darle un cierre de esperanza en el más allá a la partida de su ser querido.    Comúnmente, cuando muere alguien mayor, se tiende a decir “ya le tocaba”, y si muere alguien más joven, como me ha tocado también ver, la familia suele mostrarse más desgarrada, adolorida, porque juventud es igual, para muchos, a etapas no vividas,  a esperanzas no consolidadas.    En mi homilía exequial suelo citar la frase atribuida al dios egipcio de la muerte, Anubis, el dios chacal: “la muerte no tiene lógica, esa es la lógica de la muerte”, y con ella, explico que morir no es algo que ocurre cuando nosotros queremos, puesto que nadie tiene el mañana garantizado. Aún así, sí, me ha dolido ver partir a jóvenes a tan temprana edad y ver a sus familias, en especial a su...

Javier Gómez Graterol: La muerte vendrá...

Imagen
  El pasado miércoles me tocó presidir unas exequias. Me dijeron que el difunto murió de infarto fulminante, es decir, muerte repentina. Morir así hace pensar en muchas cosas: si se le pudiese preguntar al fallecido qué habría hecho si supiese que moriría ese día, probablemente habría pasado más de una hora enumerando cosas que, no solo hubiesen cambiado tal vez su escala de prioridades del día, sino de su vida entera. Es triste que sean cosas como las muertes repentinas, las que nos tengan que sacudir para que pensemos qué es realmente importante. Siempre suelo hacer dos reflexiones irónicas cuando hablo sobre este tema en público: 1 . Que la única persona que conozco que tiene planificado cuándo se va a morir soy yo: tengo planeado morir a los 98 años, un 31 de diciembre a las 11:00 p.m., como la mejor despedida de todas ( en especial porque tendrán que cargar con mi cadáver a esa hora y en esa fecha ). Un amigo me dijo: “por ser tú, es posible”. 2 . Que en los funeral...