Javier Gómez Graterol: ¿Debe molestarme el experimento de Facebook?
Cuando leí que había gente rasgándose las vestiduras, y llorando cual melodrama novelesco de los sesenta porque Facebook admitió que alteró su logaritmo en un experimento social de sus seguidores me dije a mí mismo ¿de qué se quejan? Lo primero fue recordar a Umberto Eco en “Apocalípticos e integrados” cuando nos habla de la gran paradoja que tienen los apocalípticos por el hecho de necesitar de medios para quejarse de los medios. Vimos quejas en muchos muros por tanta indignación. Lo segundo es que todos sabemos que la “gratuidad” se paga: en Facebook no pagamos por este producto porque nosotros somos el producto , se usan nuestros datos para venderlos a las compañías, y eso lo aceptamos sin leer siquiera los términos de esta y cualquier otra red social y/o aplicación. A diario nos manipulan y no decimos nada: Ir al cine equivale para muchos expertos ir a una sesión de hipnotismo. Los medios y los comercios estudian el comportamiento humano y las decisiones para hacernos...