Javier Gómez Graterol: “Buena” devoción… “mala” devoción...
A manera de “catarsis”, describiré qué hace a una devoción más popular que otra. Hace más de dos mil años Jesús estableció la diferencia: multiplicó el pan, y quisieron nombrarlo rey. No bien pronunció el discurso de la cruz y no lo entendieron ni sus apóstoles. Los sacerdotes y religiosos podemos hacer lo mismo, decimos: “colaboren para la causa “X” y tendrán un tesoro en el Cielo, no juntaremos ni una moneda. Decimos: Colaboren y el Señor se los multiplicará en prosperidad (material), es más probable que tengamos el arca rebosando. Si queremos propagar la devoción a un santo o a algo y decimos: san “Pochito” te ayudará a ser más como Cristo en el amor al prójimo, las estampitas quedarán llevando polvo. Decimos: san “Loterito” es el patrono de los que juegan la lotería, o te traerá prosperidad, o te alejará los ladrones, y veremos las estampitas ir de un lado para otro, aún peor: aparecerán subrepticiamente en los templos con la consabida afirmación que por sacar tanto núm...