Javier Gómez Graterol: El lado duro de ser confidente...
Años atrás, cuando estaba en el liceo, escuché a uno de mis compañeros decir la expresión “eso es más peligroso que un tiroteo en un ascensor”, recuerdo que me reí bastante. En estos momentos, siendo religioso, y por lo tanto confidente, a veces me siento así, en medio de un tiroteo, cuando me toca escuchar y callar, especialmente cuando se trata de relaciones de pareja, amigos y conocidos. Me ha tocado, por poner un ejemplo, escuchar matrimonios de amigos de hace décadas que me invitan, uno de ellos me llama aparte y me cuenta algo, luego, su cónyuge hace lo mismo por el otro lado y, me cuenta la suya. Escuchándoles, la mayoría de las veces, me doy cuenta de que tienen conflictos de comunicación, que en su mayoría se arreglarían simplemente con: mejor comunicación y acuerdos, pero que ambos tienen temor, orgullo, o algún problema de personalidad que les impide llegar a mejores términos. Ser confidente implica: estar parado en medio de dos b...