Javier Gómez Graterol: Vacaciones deprimentes
Estoy en Venezuela, en unas cortas vacaciones. Una persona normal de cualquier país llevaría como regalo artesanías y recuerdos típicos de un país al otro. Yo llamé a mis padres para preguntarles qué les hacía falta: Me pidieron traerles papel sanitario; jabón, café; y desodorantes y jabones Dove para una amiga que me encargó. Llegué, lo primero que hice fue cambiar 120 dólares, al cambio de dólar negro ( tenemos tres tipos de cambio ) de los cuales el negro es el que funciona realmente, a 611 bolívares, para el momento en el cual cambié, lo cual me dio en total 73 mil bolívares ( débiles ), es decir, supuestamente millonario. Fui a una tienda, compré tres jeans, cinco poleras (tenía pensado comprar ropa interior) y en eso se me fueron 44 mil quinientos bolívares. Debía venir aquí a Maracaibo, desde donde escribo, para asuntos de mis estudios. Me acercaron a Coro, que queda a tres horas de distancia: 650 mil bolívares de Coro a Maracaibo. Una vez en el terminal, nervios...