Javier Gómez Graterol: ¿100 años sin alternativas?
En 1901 Dennis Bernal, un empresario pionero y su empresa eléctrica, Livermore Power and Light Co., instaló una bombilla como luz nocturna en un antiguo garaje que servía tanto de comisaría de policía como de estación de bomberos. De su lugar original hasta el que hoy ocupa, han pasado ya 110 años, y la bombilla se ha trasladado varias veces de instalaciones hasta situarse definitivamente en la Estación Uno de bomberos de Livermore, funcionando, según dicen, ininterrumpidamente. Se dice que Dennis “se llevó el secreto a la tumba” de cómo se hizo esa bombilla.
Hace más de un siglo, Nikola Tesla hizo inventos con los que afirmaba podía generar energía sustentable para todos, se sabe poco de sus inventos, desaparecieron. A principios de los ochenta, Stanley Meyer, un ingeniero común, diseñó un motor que funcionaba con agua corriente como combustible. Desapareció.
En 1921, Thomas Midgley jr., inventó el “tetraetilo de plomo”, y luego los clorofluorocarbonos, inventos ambos que todavía pasan factura en la salud del planeta entero, él no desapareció.
Ya van más de 30 años de continuo sonar de alarmas de creciente contaminación atmosférica por combustibles fósiles que amenaza la vida, pero misteriosamente la ciencia no avanza en la invención de alternativas. Cada vez que se plantea una que amenaza el mercado, este se resiste y hace que las soluciones desaparezcan. El problema es que cada día es un día menos, y no tenemos un almacén de tiempo para reponer.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 31/10/2013. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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