Javier Gómez Graterol: Concienciar lo que hablamos

 

Una de las mejores formas de estructurar el pensamiento, ser más lógicos y aumentar nuestra capacidad intelectual es mejorar nuestra ortografía, lectura y redacción, ellas nos ayudan a tener pensamientos lógicos y estructurados. Las personas que leen más son más detallistas y menos mediocres.

Concienciar lo que se habla también es un ejercicio de concentración que potencia la memoria, cuando analizamos cómo hablamos podemos incrementar nuestra capacidad de retentiva, y el idioma saldrá beneficiado como soporte de nuestra cultura.

Es interesante ver que a veces nuestros profesionales de la comunicación, es decir, los periodistas difunden frases que, si son analizadas, resultan desconcertantes, una de ellas es: “aguárdenos cuando retornemos”, es decir, no te aguardo ahora que vas a la pausa, sino que te aguardo, espero por uds. al momento de que regreses de la pausa. Debería ser: “Aguardenos, que en breve retornamos, o algo similar.

Igual que las pintorescas redundancias de tipo: “Suyo de usted”, “subir para arriba” y “bajar para abajo”, con decir simplemente “es suyo”, “subir” y “bajar” basta. Por economía del lenguaje no hace falta estar diciendo “hombres y mujeres”, “niños y niñas”, etc., porque sencillamente decir había niños, incluye a las niñas, a menos que se quiera ser específico en cantidades. Someter el idioma a redundancias por ideologías de turno le hace daño y es en esencia un disparate que afea su belleza y elegancia. En la práctica este supuesto reconocimiento no ha pasado de crear una redundancia que no ha resuelto ni logrado nada más que una absurdidad.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 8/7/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol


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