Javier Gómez Graterol: Cuando victimizarse no funciona


 Trágico ha sido el espectáculo que el Gobierno de Venezuela ha estado dando. Lo peor es que esto lo hace intentando estrategias que anteriormente dieron éxito al comunismo en un entorno totalmente diferente: Buscar un enemigo externo a quien culpar, y por supuesto, echarle a ese enemigo la culpa de todos los males de un régimen que se supone es perfecto, solo quiere el bien de los suyos (lo que ellos dicen que es el bien), pero vive siendo saboteado por quienes son sus enemigos porque no quieren que esta gloriosa visión se lleve a cabo.

El chavismo ha venido intentando, ya desde el difunto Chávez, buscar que el enemigo fuese Estados Unidos, no lo lograron, y la xenofobia se tradujo en que los gringos deben pedir visa para ir a Venezuela, (de fondo, a su vez logran poner cierto control sobre si entran o no personas que aboguen por los Derechos Humanos o digan cosas que incomoden al régimen).

Ahora la pelea es contra Colombia: Luego de haber nacionalizado hasta al gato de algunas familias para que votasen por Chávez, se ve ahora que se necesita que Colombia responda como enemigo y por ello deportan a quienes antes usaron.

En medio de esto, y de las supuestas injerencias a la soberanía venezolana, cada vez más empeñada a los chinos, la popularidad del presidente decae y el cuestionamiento sobre su capacidad intelectual aumenta. Mientras tanto, Santos ofrece la nacionalidad a aquellos que están viendo sus familias afectadas por su tragedia. Con la crisis y escasez actual de Venezuela, a más de uno le resultará tentadora la idea de buscar tener un familiar colombiano entre los suyos. Grandes ironías de la historia.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 31/8/2015. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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