Javier Gómez Graterol: El 2015, y las dificultades
Desde que el mundo es mundo, se hacen y han hecho cientos de profecías acerca de un futuro nefasto y de lo malo que será el año nuevo. Las más famosas de las recientes han sido las profecías del calendario maya en 2012 y bueno, ya sabemos lo certeras que han sido.
Es propio de los llamados países del tercer mundo hacer profecías peores, tal vez no tan basadas en la magia, sino en la economía y otras ciencias, en las que a veces se cree más dogmáticamente, sobre lo malo que se ve el panorama que se avecina.
El cristiano, si es cristiano, sabe mantener su optimismo incólume, puesto que no basa sus expectativas en pronósticos agoreros, astrológicos, o científicos, sino en las promesas que Dios nos hace, pero creer en esas promesas exige un salto de fe.
El llamado que Jesucristo hace a quien se mortifica por la situación actual es claro: "No anden tan preocupados ni digan: ¿Tendremos alimentos?, o ¿tendremos ropa para vestirnos? Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de Ustedes, sabe que necesitan todo eso. Por lo tanto busquen primero el Reino y la Justicia de Dios, y seles darán también todas esas cosas. No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas" (Mt 6,31-34).
Como el mismo Jesús dice: Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas. Preocúpese entonces por profundizar cada día más en su fe, en conocer a Dios y el resto déjeselo a Él. Deje a Dios ser Dios y su vida será cada día más libre y este año y los siguientes serán cada vez más hermosos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 2/1/2015. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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