Javier Gómez Graterol: El fútbol como religión

 

Las declaraciones de Blatter acerca del escándalo de la FIFA tienen paralelismos con mucho que decir sobre el cómo el mundo trata a los suyos, una gran ironía. Dice Blatter: “nosotros o yo no podemos vigilar a cada uno todo el tiempo. Si la gente quiere hacer algo malo también intentarán esconderlo”, también dice: “le corresponde (la responsabilidad de) la reputación y el bienestar y de encontrar maneras de arreglar las cosas” y que hará lo posible para que el fútbol no se vea afectado como el deporte más popular del mundo.

Cuando se puso de moda sacar los trapos sucios de la Iglesia, tanto Benedicto como Francisco dieron la cara al mundo, pidieron perdón, dijeron que no había sido la mayoría (porque de hecho no llega ni al 4 % el número de implicados por pederastia, en décadas), e hicieron y hacen lo posible por reestructurar todo de manera que nada tan sucio como eso vuelva a pasar.

¿Paralelismos?: Corrupción y escándalo; deseo de ocultarlos por quienes lo hicieron, y deseo de ventilarlo de los mandatarios; petición de entendimiento de que una cosa es el error de quienes lo cometen y otra es la actividad como tal; deseo de que se haga justicia y cooperar para que se haga; y ofrecimiento de seguridad de que se hará lo posible por castigar a los culpables. Ud. podría decir que la magnitud de los crímenes no es la misma, es cierto, pero la petición rayana en lo religioso que Blatter hace a los fanáticos sí lo es, como también la de entender que no es lo mismo error que actividad, y el paralelismo de Blatter en no querer ocultar la verdad, como lo hicieron los papas, es innegable.

Aún así, veremos que pronto la FIFA será “absuelta” por los seguidores, probablemente Blatter sea luego felicitado por su valentía, mientras que la Iglesia seguirá siendo señalada hasta el fin de los tiempos y Benedicto XVI seguirá siendo calumniado de renunciar por vergüenza. La misión es y será siempre desprestigiar a la Iglesia, después de todo, el mundo odia lo que no es suyo (Jn 15,18).

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 29/5/2015. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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