Javier Gómez Graterol: El irónico regalo de Evo

 

De todas las cosas que pueden comentarse de esta hermosa oleada espiritual que ha recibido este hermoso País, una de las que más me llamó la atención fue el regalo que el presidente Evo le dio al Papa: el famoso Cristo crucificado en el comunista símbolo de la hoz y el martillo.

Si analizamos bien el regalito, creo que fue, como solemos decir, una soga para el propio cuello del presidente: Si consideramos que Jesús en el Juicio Final, juzgará bajo el criterio de “lo que le hiciste al más pequeño de mis hermanos a mi me lo hiciste” (Mt 25,40), vemos que entonces el comunismo sí ha crucificado entonces más de una vez al Cristo sufriente del hermano “abandonado y descartado”. Podríamos empezar por los 70 millones de muertos por hambruna que dejó Mao; las muertes por fusilamiento del Che Guevara, la máquina asesina, y sus muertos de la cárcel de la Cabaña; las muertes de Fidel, en especial las de sus presos políticos, sus políticas de abortos, los balseros que han muerto en el mar y sus fusilados.

Habría que contar también la oposición comunista a la libertad religiosa, a la libertad de expresión y de pensamiento. Por lo cual el papa Pío XI lo denominó abiertamente como “intrínsecamente perverso”. Tal vez ese “regalito” le sirva al Papa de recordatorio de lo peligrosa que es la situación latinoamericana, donde los hijos de Dios están siendo crucificados por quienes quieren instaurar un régimen destructivo que si bien antes quiso destruir a la Iglesia y no pudo, ahora quiere usarle de fachada para justificar su ideología. Gracias a Dios la Iglesia siempre ha enfatizado que la visita del Papa ha sido y es Pastoral.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 9/7/2015. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol


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