Javier Gómez Graterol: El tiempo, recurso natural no renovable
La Biblia nos dice que: El tiempo de nuestra vida es una sombra fugaz y nuestro fin no puede ser retrasado: una vez puesto el sello, nadie vuelve sobre sus pasos. (Sabiduría 2,5). Es un fenómeno altamente conocido que la percepción del tiempo en las personas varía según la edad.
Se sabe que los niños tienen una percepción de la rapidez del tiempo diferente a la de las personas mayores, quienes generalmente sentimos que pasa rápido, en especial cuando tenemos muchas ocupaciones, pero, en este uso del tiempo, es bueno que de cuando en cuando nos demos una pausa para concienciar bien en qué lo estamos invirtiendo, sabiendo bien que es un recurso natural no renovable y, lo más importante: Que no podemos dar por sentado el mañana ni el tiempo que nos queda.
Un buen punto para comenzar con esto, es invertir tiempo en la oración. Decía Don Bosco: "Que tu oración preceda a tu acción". El segundo punto es ordenarnos, crear una agenda, en la cual podamos acomodar las cosas en grados de prioridad y realizarlas así. Todo eso depende de las prioridades que tengamos y de nuestros valores y principios. Tercero, debemos concienciar y tener presente que el tiempo perdido no se renueva.
Por mi parte puedo decir que, en mis últimos momentos de ascetismo he estado tratando de concienciar el uso del tiempo para mí mismo, y de pedir al Señor la gracia de ayudarme a administrar el mío mejor, y de reparar, en el que me queda, el que lamentablemente he perdido.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 6/2/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

Comentarios
Publicar un comentario