Javier Gómez Graterol: La fuerza de un icono

 

Una de los aspectos que más llamó mi atención de haber visto el documental mexicano “Purgatorio, viaje al corazón de la frontera” de Rodrigo Reyes, fue el haber enfocado una protesta de jóvenes disfrazados de ángeles, sosteniendo pancartas que decían “Policía corrupto, busca a Dios”.

Los iconos y los símbolos siempre tienen poder, en especial la iconografía católica, puesto que, además de recordarnos las verdades trascendentales, muchos de ellos cuentan con la fuerza adicional y mística de una bendición. Es por ello que todo régimen autoritario trata siempre de arremeter contra los iconos religiosos, aún más los católicos, porque nos recuerdan que el poder que estos regímenes tienen es solo terrenal, y que, al concienciar esto, dejamos de pensar solo en el presente por el presente y podemos dejar de ser intimidados y coaccionados por el miedo.

Una de las ciudades donde he podido constatar que los iconos religiosos tienen una gran fuerza es Medellín, allí abundan las imágenes de la Virgen, esto es consecuencia de un renacimiento religioso producto de la época oscura de Pablo Escobar, en la cual, según los testimonios de personas con las que hablé, en algunas barriadas, si veías un cadáver tirado en plena calle, era mejor seguir de largo como si nada hubiese pasado.

Ahora Medellín tiene una cara diferente, no es perfecta, ni ha dejado de tener problemas, pero hay esperanza y fe. En el resto del mundo hay grandes oleadas contra lo religioso y su iconografía, una conspiración que parece querer arremeter contra todo lo que sea pensar en lo trascendente. Se habla de libertad de culto, pero se pretende reducir a su más mínima expresión, puesto que concienciar que Dios existe nos recuerda que todo poder aquí en la tierra es terrenal, y eso, para todo autoritarismo, es sumamente peligroso.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 7/11/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol


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