Javier Gómez Graterol: Monumento absurdo
Creo que los únicos aciertos que se han tenido respecto a la erección de la estatua de Hugo Chávez en Riberalta son: El haberlo puesto usando uniforme militar (el cual irrespetó con sus dos golpes de Estado) que recuerdan el uso de la bota militar y el saludo con la mano estirada al estilo saludo hitleriano. De resto, me parece un gran absurdo, y una gra falta de respeto a Bolivia.
La gran ironía es que los venezolanos siempre se quejaron de que él usaba el dinero de los venezolanos para resolver problemas de otros países, y ahora los habitantes de Riberalta se quejan de que el dinero usado para ese monigote se pudo haber usado para otra cosa.
Como bien lo dice la Biblia: Nada hay oculto bajo el sol. El mundo sabe qué clase de personaje fue Hugo Chávez, cuál es la clase de interés que le movió, y de las preocupaciones que se tienen en Bolivia por ese día aciago en que a Venezuela que con ese país se tienen contraídas.
Es triste ver que ante la carencia de capacidad para gestionar se tenga que recurrir a la fabricación de epopeyas históricas y héroes cuyas historias hacen agua apenas se les expone, pero que son expuestos como grandes mártires, cuasi santos. Cuba sigue usando al asesino Che, Venezuela al presidente de manos ensangrentadas Chávez y ahora Bolivia se lo toma prestado, y ahí está: una estatua uniformada y de mano alzada, como recuerdo único de que el socialismo y todas sus patrañas avanzan única y exclusivamente mediante la mentira y la imposición.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 7/11/2013. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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