Javier Gómez Graterol: ¿Nos gustan los corruptos?
La reciente noticia de que el alcalde de Toronto, Rob Ford, tuvo que “retirarse temporalmente” de su campaña de reelección por un vídeo en el que aparece fumando crack, para luego decir que seguirá en campaña porque “nadie es perfecto” me hizo pensar mucho acerca de nuestra rara naturaleza humana.
Tenemos a un Berlusconi lleno de escándalos que siguió en el poder, cuando empezaron a reseñarle los primeros, porque muchos de sus votantes decían “es como nosotros”, tenemos a un Abdalá Bucaram, que llegó al poder por una sórdida campaña, a una Cicciolina a quien le gustaba exhibir sus senos, una Olvido Hormigos a quienes muchos le felicitaron por el vídeo con sus dedos; al político Anthony Weiner quien envió fotos suyas a su amante de la cintura para abajo que se filtraron en la red, a políticos bolivianos y colombianos que se propasan en público con las mujeres.
Ya lo dijo una vez Lucio Anneo Séneca: "Los hombres son las criaturas más raras que existen, la primera mitad censura lo que practican y la otra mitad practica lo que censuran". Podríamos preguntarnos si esto es una falla actual de nuestra sociedad, pero, inmediatamente tendríamos que abrir la Biblia y leer los escándalos del poder, incluyendo los del rey David, y luego ir llegando poco a poco a darnos cuenta de que fue su propia gente la que eligió a Barrabás antes que elegir a Jesús.
Es triste ver que nuestra misma naturaleza sea la que haga que los escritos de Maquiavelo, Plauto y Hobbes sigan vigentes en nuestro tiempo. Ya lo dijo Jesús: Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, el problema es que seguimos dejando a Dios fuera de la ecuación.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 1/5/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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