Javier Gómez Graterol: Ortografía y claridad mental
Todos sabemos que una de las principales fallas del sistema educativo actual es el poco énfasis que da a la ortografía. Aunado a eso, la escritura “taquigráfica” de los celulares, hizo también mucho daño (el hecho de que haya aplicaciones en las que se puede escribir correctamente sin preocuparse por la extensión hizo mermar un poco la falla).
Es un fenómeno de escala tan grande que hasta en los mismos carteles y publicaciones impresas de las universidades es fácil conseguir, sin mucho esfuerzo, más de una falta. Esa gran epidemia afecta algo importante: Nuestra personalidad.
Científicamente está comprobado que quienes escriben mejor y con mayor detalle piensan con mayor claridad, precisión y más racionalmente, al momento de encarar sus problemas. Una persona sin precisión en la escritura es más vulnerable al fenómeno de la “indefensión inducida”, con el cual el individuo acepta como normales los abusos en contra de sus derechos más básicos.
La gran ironía de todo esto, es que la semana pasada le hice una observación a una estudiante sobre una tilde en un título de su trabajo y me respondió “las palabras en mayúscula no se acentúan”, ¡una regla ortográfica abolida desde 1948! Resulta increíble es que, con la poca preocupación que hay por escribir bien, por dominar algo tan importante como lo es la palabra, aquella que nos moldea y nos hace ser, la única regla ortográfica que muchos están dispuestos a recordar y mantener vigente es una regla abolida que justifica su pereza mental para aprender.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 19/6/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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