Javier Gómez Graterol: Sexo a la carta

 

Mientras que se publican estudios como el de la doctora PaulaJohnson, genetista, quien nos dice que cada célula del cuerpo es sexuada, es decir, que la pertenencia a un sexo no se trata simplemente de un genital sino de toda nuestra información genética, algo mucho más profundo de lo que comprendemos, el doctor Norman Spack, cirujano y terapista genético, nos habla de cómo ha logrado hacer que desde los doce años, ¡sí! Desde los ¡doce años!, jóvenes que desean cambiar de sexo empiecen a recibir terapias hormonales para ir desarrollando sus cuerpos con la forma del sexo con la que se “identifican” independientemente del sexo con el que nacieron.

Spack muestra el caso de dos gemelos idénticos, de los cuales uno de ellos fue tratado para lucir como niña, y asombrosamente muestra estos rasgos, luego será sometido a cirugía para lograr que el cambio sea total. Si cada célula es sexuada, deberá vivir toda su vida dependiendo de inyectarse hormonas para lucir con el sexo con el que decidió vivir. Un producto comercial, ajustado a la medida, pero siempre con una estela mercantilista de fondo, ¿tienes dinero? Eres lo que quieras, ¿no lo tienes? Resígnate.

El común hecho de los padres que quisieron un hijo y les salió una hija, ahora no será problema, basta con que le inculquen a su hija un rechazo por su sexo, y luego, como por arte de magia será varón, o viceversa. De lado quedan los estudios que afirman que la homosexualidad no es genética. El requisito único es tener dinero y permanente, para que las constantes inyeccciones hormonales no terminen revelando que Dios no se equivoca.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 29/5/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol


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