Javier Gómez Graterol: ¿Unidos en torno a qué?

 

El aire político de Venezuela, siempre enrarecido, se ha mostrado más tumultuoso últimamente desde la aireada salida de Giordani, el ministro de las políticas que llevaron a Venezuela a la situación actual, y las repentinas e inesperadas voces solidarias que se han levantado a su alrededor.

De repente, Maduro sale (intentando emular como siempre al difunto que le precedió) dándoselas de bravo a decirle a las fuerzas armadas y a sus partidarios que exige lealtad, gesto que uno mira con algo de lástima.

La cosa es que, Maduro no tiene el carácter ni el carisma de su predecesor ni su verborrea fascinadora y cuentera, no tiene los “amigos” internacionales, (pese a que fue canciller del difunto y ya les venía conociendo desde antes) porque esos “amigos” la están pasando fea luego de que se gastaron los reales que el difunto les regaló a cambio de espejitos y ahora enfrentan crisis de la fea, y porque lo que recibió del difunto fue un montón de deudas y un aparataje artificial que se le está escapando de las manos.

Estos repentinos “saltos de talanquera” de sus supuestos partidarios son sospechosos: A mí me suenan más a esa parábola del administrador injusto que, al saber que iban a despedirlo, se puso a buscar cómo hacer para que alguien le recibiera. El barco se hunde, y lo primero que brinca de un barco hacia la superficie, son las ratas, son ellas las que van en la parte de abajo, y las primeras que perciben cuando el barco está empezando a llenarse de agua. Venezuela ya no es la misma, está pobre, herida y con tensión. Amanecerá y veremos, que Dios nos agarre confesados.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 27/6/2014. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol


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