Javier Gómez Graterol: Saturación visual
Ver canales de películas antiguas o “clásicas” (que en cierta manera es una forma bonita y eufemística de decir “viejo”), a veces causa risa, por lo mucho que han cambiado las modas y los efectos y lenguajes visuales.
Una de las cosas que fácilmente se perciben, y no hay que ser experto en comunicación para notarlo, es el espectacularismo creciente dentro de las producciones audiovisuales: Resalta notoriamente la mejoría de los efectos especiales, aunque en muchos casos en detrimento de la calidad de la historia.
Un ejemplo es, por mencionar unos, el hecho de ver hoy las películas de Hitchkok el antiguamente llamado “maestro del suspenso”, y notar que a la inmensa mayoría de personas “no le hace ni cosquillas”, y hasta le aburrre verlas, o ver un clásico como Ciudadano Kane y notar que también aburre a los más jóvenes.
Las nuevas generaciones ven con otros criterios las películas, muchas veces no es por la calidad de su historia sino por los elementos comercialmente estudiados que hacen de ellas una trama puramente comercial, hecha para vender, con mucho espectacularismo, y tal vez hasta con morbo, pero sin nada más.
Si vemos que muchas veces los llamados “remakes” de películas triunfan es porque contienen elementos esenciales en su historia que les hacen ser inmortales, y que al ser actualizados en sus efectos cobran nueva fuerza.
El problema está en que, con la disminución de la lectura de literatura, pocos directores de las nuevas generaciones cultivan su imaginación y se convierten en simples técnicos que producen tramas con elementos puramente comerciales. Esta es sin duda la nueva tragedia del cine: Espectacularismo visual, que hiperestimula los sentidos, pero no deja nada.
Javier Gómez, religioso paulino Ig y X = @jegogra
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez
Publicado en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol el 30/6/2013
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