Javier Gómez Graterol: Vivir bajo coacción

 

un hombre en dos escenarios, en uno pobre borracho, y en uno de ciudad sonriente y bien vestido

Vivir bajo coacción

Es triste ver que los latinoamericanos, cuando van a países desarrollados, sea por el motivo que sea, se comportan de una manera totalmente diferente a como se comportan en su propio país. Allá asumen un comportamiento cívico que asombraría a más de uno de los que viven con ellos, o les conocen realmente, y luego, al llegar a su propio país, vuelven a ser los malos ciudadanos de siempre.

El primer título que uno recibe al nacer es el de “ciudadano”, pero, como dice el dicho “lo gratuito no suele valorarse”, muchos no internalizan lo que esta palabra significa: Ser ciudadano implica entre otras cosas, el estar insertos en una realidad que presupone la convivencia con el prójimo (palabra fuertemente acentuada por Jesús en su prédica) y el hecho pluripotencial de poder mejorar el entorno.

Ser ciudadano acarrea el hecho de que lo que hago afecta al otro, que pertenezco a un sistema, que con mis acciones hago que este sistema social funcione o no mejor o peor. Pero muchos no queremos asumirlo voluntariamente, sino que preferimos la coacción. Si nadie nos coacciona, no nos multa, no nos castiga vivimos haciendo lo que nos da la gana sin importar lo que piense o diga el otro, y lo que es peor, al momento de enumerar defectos, nosotros no tenemos ninguno, los tiene el otro.

Mientras los físicos de la mecánica cuántica afirman que el movimiento de las partículas de nuestro cuerpo afecta nuestro entorno, e incluso al universo mismo, nosotros, si nadie nos coacciona, vivimos sin pensar en el otro y sin pensar en el daño que hacemos con nuestros diarios abusos y sin pensar en las consecuencias de nuestros actos como el hecho constante de arrojar en cualquier parte nuestros desperdicios.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 2/6/2013. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol  

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