Javier Gómez Graterol: Ahora la transición

 

El modelo comunista, socialista es un modelo fracasado en todas partes del mundo. Las medidas socialistas, que se supone son la preparación a la consolidación del comunismo, lo que han hecho es reproducir condiciones para que gente la gente se desacostumbre a ganarse las cosas por mérito propio y espere que le den todo a través de ayudas gubernamentales, y lo que es peor, se crea con derecho a recibirlas.

La Venezuela actual, esa que se prepara a asumir una nueva etapa de parlamento, debe pasar por una transición hacia reeducar a su gente. El mismo Pablo de Tarso sentenció tajantemente: el que no quiera trabajar, que tampoco coma. Pero ahora hemos oído que hay entre ustedes algunos que viven sin control ni regla y no hacen nada, muy ocupados en meterse en todo. A ésos les mandamos y les rogamos, por Cristo Jesús, nuestro Señor, que trabajen en paz y se ganen el pan que comen (1 Tes 3,10b-12).

No se puede reconstruir un país con la vagancia promovida e institucionalizada por el mismo gobierno que le conduce, la consecuencia de esto es abrir aún más la brecha social, la diferencia entre clases. Otro paso difícil es el de superar años enteros de rencores acumulados. Ojalá Bolivia se mire en ese espejo, en el de Argentina, en de la China cada vez más capitalista en su práctica y en el de la Cuba que reabre relaciones con Estados Unidos. Seguir por ese derrotero de querer ser de izquierda radical y enemistar a todos los ciudadanos en el proceso, para poder eternizarse en el poder, es nada sano para ningún país.

Es urgente reflexionar sobre cuánto se atenta contra la democracia cuando la izquierda pretende eternizarse en el poder, y buscar una mejor vía: Cristo.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 14/12/2015. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

http://cutt.ly/javiergomez

Comentarios

Entradas populares de este blog

Javier Gómez Graterol: Hugh y las “feminazis”

Javier Gómez Graterol: La insólita estrategia de Playboy

Javier Gómez Graterol: Si ser cristiano es peligroso, una vida sin sentido lo es más