Javier Gómez Graterol: Cuando la fe en la ciencia contradice a la fe revelada


 Una de las cosas que tenemos que vivir quienes pretendemos llevar un estilo de vida acorde a la fe es confrontar a quienes nos miran “compasivamente” afirmando que nuestras posturas se basan en “oscurantismo religioso” y que ellos, en cambio, liberales (suelen confundir ser liberal con libertino) y no creyentes, están “iluminados por la ciencia”. Es como si al hablar de temas basados en fe y ciencia, quienes nos contrarían esperan que uno se aparezca solo con una Biblia mal traducida debajo del brazo, citando únicamente versículos memorizados, y nos retiremos, luego de haber sido “refutados” con argumentos “científicamente comprobados, y por lo tanto infalibles” con lágrimas en los ojos y diciendo “es que san Lucas era médico”, en medio de merecidas risas, ridiculización, y una que otra mirada compasiva por nuestro “fanatismo”.

El pasado miércoles se publicó este titular, en diarios como “El País”: “La ciencia vive unaepidemia de estudios inservibles. Científicos de EE.UU., Reino Unidoy Holanda denuncian que la investigación está perdiendo parte de sucredibilidad”.

La noticia tiene bastantes perlitas interesantes: su principal fuente es el médico e investigador de la Universidad de Stanford (EE UU) John Ioannidis. Desde hace años, él es uno de los pioneros de la llamada “metaciencia”, una disciplina que analiza el trabajo de otros científicos y comprueba si se están irrespetando las reglas fundamentales que definen la buena ciencia”. Este autor dijo en 2013 en estudio que ¡¡¡hasta el 95 % pueden ser falacias sin rebatir!!!

Dice también la noticia que: Una reciente encuesta realizada por la revista Nature desveló que el ¡90 % de los científicos!, reconoce que hay una crisis de reproducibilidad en la ciencia, y que esto se debe en parte a que la forma de producir conocimiento en la actualidad, la cual ha cambiado tanto que sería casi irreconocible para los grandes genios de hace unos siglos. Añade: “Antes se analizaban los datos en bruto, los autores iban a las Academias a reproducir sus experimentos delante de todo el mundo, pero ahora esto se ha perdido porque los estudios se basan en seis millones de folios de datos brutos” según estima Ioannidis.

Concluye gravemente que : Uno de sus análisis demostró que la mayoría de estos “estudios” no da acceso a los datos brutos en los que se basan las conclusiones y que al final, los científicos “se creen lo que ven, pero no hay forma de comprobar que es cierto, y además no podemos usar esos datos posteriormente porque se han esfumado”. Esta falta de transparencia es uno de “los mayores retos” que afronta la ciencia. Agrega: “El manifiesto también denuncia que solo se publican estudios con datos nuevos, significativos estadísticamente y que apoyan una teoría determinada. Muchos de ellos no aportan nada valioso o, peor aún, acaban sustentando con la estadística interpretaciones preconcebidas que no son ciertas. ‘Esto, lamentablemente, no es descubrimiento científico, sino autoengaño’, y puede multiplicar la cantidad de ‘falsos positivos’”.

La Biblia dice: Cristo Jesús permanece hoy como ayer y por la eternidad. No se dejen engañar por las novedades y las doctrinas extrañas a la fe. La gracia de Dios es un buen medio para fortalecer la vida interior; no cuenten con otros alimentos de los que nadie sacó provecho (Hb 13,8-9). Los cristianos siempre hemos sido ridiculizados desde nuestros inicios (1 Cor 1,23). Por más que la ideología de género y la proabortista procuren convencernos con la “ciencia”, nosotros los cristianos debemos saber que Dios fue quien hizo las leyes naturales y todo lo creado, y Èl no se contradice ni las contradice, a menos que quiera manifestar su gloria, a quienes tienen fe en Él, en un milagro.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 13/1/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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