Javier Gómez Graterol: Dios de pacto = Dios limitado

 

He escuchado a muchos creyentes decir cosas tipo “es que mi Dios es un Dios de pacto”, y cuando empiezo a indagar qué quieren decir, de fondo está que, en vez de tratarle como persona, le tratan como una especie de fuerza de prosperidad, o una deidad a la que hay que ofrecerle algo para que dé algo, una especie de contrato compra-venta, siempre con lapsos establecidos (Judit 8,11-13.15-17), de ser posible, fijados por quien hace el “pacto” con Dios, promesa de lo que sea.

Jesús, al venir al mundo nos habló de un Dios de amor: Que nos ama sin que lo merezcamos, que nos amó primero (1 Jn 4,19), y lo más importante para quienes quieren estar haciendo “pactos”: nuestro Dios es capaz de abrirnos posibilidades infinitas, aún cuando humanamente las veamos agotadas “...puede realizar mucho más de lo que pedimos o imaginamos” (Efesios 3,20b). ¿Qué nos pide a cambio? Que nos abandonemos en Él (Jer 29,11; Hb 13,5), que no nos preocupemos por las cosas mundanas, que esas se nos dan por añadidura (Mt 6,33).

Cuando usted desea establecer un “pacto con Dios”, usted está limitándole a lo que usted quiere lograr con su “pacto”, ¡deje a Dios ser Dios! Jesús nos enseñó, en el padrenuestro a pedir “hágase tu voluntad”, es decir la de Él, no la nuestra (Mt 6,10). He allí el por qué las oraciones y “pactos” de muchos no parecen ser escuchadas, porque de fondo pretenden que Dios haga lo que ellos quieren, no funciona así.

Un cristiano auténtico debe empezar por pedir fuerzas para abandonarse total y completamente en Dios como un niño en brazos de su padre (Mt 18,3). Sepa que Jesús cuando mencionó que debemos ser como niños, no lo dijo por la “inocencia” como muchos suelen decir, lo dijo porque el niño, en sus tiempos, era un ser totalmente sometido a la voluntad de sus padres desde el punto de vista legal, ¡dependía de ellos para todo!

Piénselo bien entonces en cómo está usted dirigiéndose a Dios, cómo le está tratando cuando desea pedirle algo ¿está pidiéndole la capacidad de abandonarse totalmente en Él o por el contrario está queriendo pactar con Él a cambio de darle algo de lo que usted probablemente puede desprenderse fácilmente? Es bueno reflexionar sobre este tipo de cosas, Dios nos llama a hacerlo y a abandonarnos en Él, está loco por que lo hagamos, hagamos entonces la prueba.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 16/6/2016. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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