Javier Gómez Graterol: El pecado hollywoodense del señor Pitt

 


Entre las tantas noticias con las que uno se tropieza al momento de leer titulares, aparecía la de que Brad Pitt está cometiendo un gran pecado hollywoodense: Apareció en público mostrando una apariencia avejentada, es decir, ya con algunas canas y arrugas.

Titulares y comentarios siguen yendo y viniendo, con diferentes matices de despectivismo: “Brad está envejeciendo y Angelina lo quiere en el quirófano”; “¿Pero qué han hecho con Brad Pitt? ¿Dónde está su cuerpazo? ¿Y su atractivo? Con ese pelo canoso y esa equipación de running de los años 80 parece otro hombre. Vale que tiene 52 años, pero éste no es nuestro Brad”.

Lo sentimos Brad, pero en Hollywood, la fábrica de ídolos norteamericanos envejecer se paga caro. La industria exige que hasta tu muerte utilice su dinero para mantenerse con un aspecto cuidado. A pesar de que en Estados Unidos la obesidad se considera una epidemia silenciosa, y que los hábitos alimenticios de ese primer mundo dejen mucho qué desear, sobre todo por ingerir mucha chatarra, los ídolos como usted tienen prohibido ser imperfectos. Usted debe ser la fantasía de muchas, la envidia de otros, y la frustración de quienes, acosados por tanta publicidad que les hace sentir miserables por no ser tan atractivos como usted, siga enraizándose y por lo tanto sigan preocupándose en consumir todo lo que les diga que serán hermosos y populares por gastar dinero en algún producto milagroso.

Temo informarle señor Pitt, que usted dejará de ser la fantasía, ahora lo será algún otro veinteañero el que inmisericordemente tome su lugar. Tal vez el señor Zack Efron, si deja de arruinar su vida con las drogas o por lo menos no permite que su público se siga enterando de que las usa. Amanecerá y veremos.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 14/2/2016. Publicado inicialmente en El Sol de Bolivia https://issuu.com/el-sol

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