Javier Gómez Graterol: Hablé con un polaco...

 

Entre toda la gente que he conocido aquí en Italia, está un sacerdote polaco. Luego de las respectivas presentaciones y el consabido ¿de dónde vienes? En vez de reaccionar, como la mayoría de aquí, con el “Ah ¿Venezuela! ¿Y cómo la están pasando? ¿Es verdad lo que dicen los medios?” y tener que contarles lo mal que estamos como país, él ha reaccionado un poco diferente “Ah, ¿Venezuela? Deben estar pasándola muy mal allá”. Si, le dije, bastante mal. Luego él me contó su infancia y fue como decirme lo que está pasando en Venezuela, sobre todo con lo de las colas, fue lo que vivió en la Polonia comunista.

Cuando comenzó a relatarme lo que había vivido, parecía hacer la narración vívida de alguien que está actualmente en Venezuela. Me contó cómo en la Polonia comunista, para hacer algo tan sencillo como adquirir un televisor, debían hacer algunas filas que comenzaban a veces desde el día anterior (como en Venezuela), en las que había un comité que hacía listas de asistencia (tal cual como Venezuela). Alguien del comité vecinal de la zona pasaba y hacía la lista a media noche, a ver si se había ido alguien y “rectificaban” la lista (como en Venezuela), luego, cuando abrían la tienda, repartían los televisores entre los que estaban en la fila, solo unos pocos, es decir, que (como en Venezuela) hacer la fila no era garantía de poder obtener el producto porque solo reparten pocos y se van acabando a medida que avanza y así con todos los productos básicos.

Me lo dijo un hombre que ha vivido el comunismo desde su infancia, en un país que ya era abiertamente comunista cuando él nació. Lo triste no es que lo que me cuenta que vivió sea lo que nosotros vivimos, lo triste es que hay venezolanos que siguen jurando que todo lo que pasa es culpa de cualquier otro que no sea el gobierno.

Lo triste es que, a pesar de la intensa propaganda, y de que el gobierno hizo sacar y quemar algunos libros de historia de las bibliotecas públicas, porque según ellos contaban la historia de una óptica imperialista, aún hay recursos como internet, para enterarse de la realidad que circunda, y los que siguen apegados al gobierno siguen negando esta realidad.

Aún más triste es la realidad de desnutrición que se está dando, las muertes violentas, la crisis de todo. El venezolano promedio se las está viendo negras en estos momentos y tiene su esperanza en la presión al gobierno con la llamada toma de Caracas este 1ero de septiembre. Por favor acompáñennos con la oración, mucho la necesitamos.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 25/8/2016. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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