Javier Gómez Graterol: Inteligencia versus sabiduría
Hubo en los Noventa una parodia de superhéroes, llamada “La Garrapata”, que mostró una vez a un adolescente villano que se quitó la parte superior de su cráneo y la reemplazó por un cristal súper duro para que todos pudiesen ver su prodigioso cerebro. Debo confesar que una parte de mí se identificó en aquél entonces con el personaje: yo llegué a ostentar mi inteligencia alguna vez, cosa de la cual me arrepiento y avergüenzo hoy.
Crecí y maduré, y llegué a saber bien que debo aspirar a lo que la Biblia recomienda: pedir sabiduría (Sb 9,1-6.9-11). Ya que, inteligencia, es capacidad para resolver problemas (la hay de varios tipos) y sabiduría es lo que haces con tu inteligencia y con cualquier otro recurso que Dios te da. La sabiduría es de dos tipos: la meramente humana, que te enseña a sobrevivir entre hombres (hombre lobo del hombre) y tal vez liderarlos, y la que viene de Dios, esa a la que la Biblia recomienda aspirar.
En estos momentos el mundo da varios ejemplos de sabiduría versus inteligencia: La cada vez más probable elección de Donald Trump, con un fuerte trasfondo de odios radicales reavivados, en E.E.U.U.; modas actuales, copiadas por varios aquí en Latinoamérica, como la de salir a “cazar pokémones”, que ha llevado a más de una persona con alto coeficiente intelectual a perder tiempo en cazar criaturas invisibles con su celular “inteligente”; y los clubes en torno a series tipo “juego de tronos” y demás. Modas en sí frívolas, pero hacen sentirse “cultos” e “intelectuales” a quienes las practican.
Ejemplos más graves son: las luchas de de ideologías de género; las socialistas-marxistas; las extremistas musulmanas; y el rechazo a todo lo que huela a religión. Estas luchas tienen a muchos con altísimos coeficientes intelectuales, brillantes títulos universitarios, luchando ferozmente por defender, amparados en un discurso de “tolerancia”, cosas como: el “derecho” al aborto; las uniones homosexuales; el respeto a los radicalismos musulmanes; la implantación de políticas marxistas-socialistas y declarando a voz en cuello que la religión, en especial la católica, es algo obsoleto.
Tales luchas vienen acompañadas de intensos bombardeos mediáticos propagandísticos, y la consecuencia de esto es una sociedad cada vez más individualista, emocional, poco argumental y alejada de Dios. Nos toca como cristianos pedir la sabiduría para saber afrontar estas tendencias, y pedir que Dios ilumine con la suya a quienes ostentan y prefieren la sabiduría de este mundo.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 24/7/2016. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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