Javier Gómez Graterol: Vienen más racionamientos...
Lo triste de la situación venezolana, con más racionamientos anunciados, (en especial el eléctrico, en lapsos de cuatro horas, incluyendo, por primera vez a la anteriormente intocable “Gran Caracas”, el Distrito Capital, usualmente intocable por temor a que baje la gente de los cerros y los tumbe), es la actitud de acostumbramiento pasivo de su población.
Se anuncia ahora una noticia que tal vez afecte anímicamente más a muchos que la de los cortes de agua y luz: la de la falta de materia prima para elaborar cerveza. Bien sabemos que en la cultura latinoamericana, el alcohol parece formar un componente básico de los requerimientos diarios de la mayoría de los hogares y que sirve como un gran elemento de evasión de la realidad.
Tal vez esta falta de alcohol reactive alguna clase de mecanismo primitivo del cerebro, de esos que suelen decir que se afectan por el alcohol y que de esa misteriosa zona del cerebro, aún inexplorado a pesar de los muchos estudios que sobre él se han hecho, salga algún impulso de lucha adormecido quizá desde los quinientos y tantos años que tienen los venezolanos como nación.
El hecho es que los ánimos están caldeados, pero la actitud pasiva y el miedo siguen. No hemos logrado, como nación, estar a la altura de los movimientos sociales que han logrado contrarrestar las injusticias que se han promovido en otros países y que han atentado en contra de sus democracias.
Estar es vivir en una realidad extrañamente contrastante, llena de historias trágicas que se han hecho cotidianas: muertes por inseguridad; escasez de medicamentos; insumos básicos: hambre; suicidios; droga; violencia intrafamiliar, etcétera. La migración a otros países ha aumentado, pero no a todos les ha ido bien, en especial a aquellos que se han llevado la marginalidad en la cabeza y con ello la pretensión de pensar que en otros países se pueden comportar tan subdesarrolladamente como se comportaban en el país.
Muchas cosas de que formaban parte de la esencia positiva del venezolano se han perdido, si esta realidad que apunta a explotar en algo impredecible termina en un cambio, habrá que hacer mucho para implantar una verdadera conciencia ciudadana en el venezolano. Hay que orar mucho por Venezuela.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 22/4/2016. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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