Javier Gómez Graterol: Cuando la rabia reprimida fluye
Los avances del autoritarismo comunista en todo el mundo están generando respuestas. Lo dice bien una ley de la física: Toda acción tiene una reacción. Esta semana, la agencia noticiosa Europapress resalta que hay un grupo de civiles armados de norteamericanos yendo a unirse al ejército de los Estados Unidos para esperar la caravana promovida por Ortega y Maduro que pretende llegar a sus fronteras para causar un caos humanitario.
La página motherboard.vice.com, destacan la aparición del juego de vídeo “Red dead Redemption 2” donde el jugador puede “atacar y matar” feministas en el juego. Esto refleja a lo que ha llegado el odio que se han ganado las feministas de la “tercera ola” o “feminazis”, con su estrategia de gritar, mostrar sus flacideces pero no argumentar, sino orientarse hacia la búsqueda de privilegios más que de igualdad. Este lamentable feminazismo le ha hecho daño a los verdaderos feminismos anteriores, hemos visto a la misma Emma Watson quien se ha declarado feminista, expresar con perplejidad “no sé por qué nos odian tanto”.
Vimos también que en Argentina la ley contra el aborto no fue aprobada, y que el mayor activismo contra las feministas que la promovían se dio luego de que estas llamasen “juventud hitleriana” a los jóvenes que, por argumentar ser de creencias cristianas se oponían a tan aberrante ley.
Ahora en Estados Unidos Donald Trump conserva el senado, es decir, que no se podrá hacer contra él ninguna maniobra para destituirlo, luego de que muchas “encuestas serias” dijesen que prácticamente él estaba prácticamente repudiado y fuera, y era el más impopular y odiado de todos los presidentes que han habido en esa nación. Como siempre lo he dicho: Bolsonaro, Trump, Macri, y Santos, son respuesta, correcta o no, al avance del comunismo.
Dice el autor Jacinto Benavente: “Más se unen los hombres para compartir un mismo odio que un mismo amor”, en este caso, la estrategia comunista de saltar del odio de masas al odio entre “minorías discriminadas”, le dio un impulso momentáneo que le hizo subir a varios escaños del poder en varias naciones. El problema está en que, como es una ideología que atenta contra la naturaleza humana misma, se atrajo como reacción una rabia reprimida que ahora se está manifestando contra los grupos que dice querer defender, y que por lo que se ve, va a durar y trascender por generaciones. El clima de Venezuela actualmente es impredecible, con esto de la hiperinflación, en cualquier momento esa rabia reprimida puede volverse incontenible y el precio a pagar puede llegar a ser muy alto. Amanecerá y veremos. Dios bendiga a Venezuela, y bendiga a Bolivia. ¡Salgan de Evo!
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 9/11/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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