Javier Gómez Graterol: Deja vu con ratón
Deja vu, según la psicología, proviene del francés, y significa algo así como “lo ya vivido”, lo “ya sentido”, y se refiere a esa extraña sensación que alguna vez en nuestras vidas llegamos a experimentar de que lo que nos está pasando, de alguna forma ya lo hemos vivido o sentido antes, aunque no sepamos por qué ni recordemos el impulso inicial que nos hace sentir tan rara sensación. Ratón, por otro lado, es una de las vulgares acepciones que los venezolanos solemos dar al horrible malestar post-embriaguez.
Lo que pasa en Venezuela actualmente, para muchos es una mezcla de eso, un deja vu con ratón: De nuevo se llama a un diálogo, con unas elecciones, luego de más de cien muertos, de 100 días de protesta en la calle, en las cuales el mundo supo la gran inconformidad que hay con el intento fatídico de implantar el pestilente comunismo en Venezuela por parte de su gente, y las repentinas movidas políticas de los dirigentes de oposición.
Ahora se llama de nuevo al diálogo, y lo primero que uno dice es ¡¿Qué?! ¡Luego de que el gobierno se pasó por donde quiso los diálogos anteriores, con intercesores y mediadores de toda clase! De nuevo ¡¿diálogo!? Y luego se entiende: Las medidas punitivas de Trump, y las amenazas de medidas de similar clase, por parte de la Unión Europea, al gobierno de Maduro hacen que el clima se le haga tenso y entienda que ya no estamos en los cincuenta, cuando la extinta momia Castro vivía, en la que pudo sojuzgar fácilmente a una isla entera, y vender a muchos soñadores su ilusión.
Esta movida del gobierno se nos presenta entonces con eso: con olor a rancio, a deja vu con ratón, porque lo que busca es ganar tiempo, como cuando sabe que no sabe nada, pero mientras piensa dice ¿me puede repetir la pregunta? Luego de que se comportó como un cincuentón que se cree adolescente, se gastó los reales y le están preguntando qué hizo con ellos.
Resulta que Maduro tuvo que ir a Argelia, y sus “representantes” a China, lo cual significa que vendieron hasta el alma y que vendrá una islamización más dura, un endeudamiento más con los chinos, cuyo ejército es en cantidad la misma población que Venezuela, así que no creo que les haga mucha gracia que no se les pueda pagar, y por eso está corriendo la denuncia de que les han vendido el arco minero incluyendo los terrenos cercanos al Salto Ángel, el cual no tardará en secarse. Es duro lo que viene, ese diálogo debemos acompañarlo de mucha oración, porque si el venecomunismo sigue, el peligro de un narcoestado consolidado y pugnas que vienen por años, se harán cada vez más reales. Amanecerá y veremos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 15/9/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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